EL ROL DEL LIDERARZGO PARA EL CAMBIO EN LAS ORGANIZACIONES

Un directivo que no es capaz de entender que la transformación digital empieza por él mismo es como un caballo de Troya. Aparentemente inofensivo, pero capaz de cambiar el rumbo de la historia de su empresa y de su propia empleabilidad. Hablamos de directivos sobrepasados por el tsunami tecnológico que les exige tomar decisiones con conocimiento de causa o, sencillamente, conscientes de que las capacidades que los llevaron a carreras exitosas no son las mismas que van a necesitar en un futuro.

 

Para dar una respuesta proporcional al desafío, ISDI cuenta con DIBEX (Digital Business Executive Program), un programa executive que ofrece a los directivos una visión transversal del mundo de la empresa para resignificar su rol en el mercado. El foco va más allá “de la transformación con el apellido digital. Se trata de entender un mundo cada vez más complejo donde las respuestas que tienen que dar los directivos admiten muchas más posibilidades”, aclara Rodrigo Miranda, socio y director general de ISDI.

 

Un programa o formación para directivos no es el lugar en el que perpetuar su obsolescencia encontrándoles trabajo. Como explica Miranda, “es una plataforma que debe ayudarles a resignificar sus competencias manteniéndoles empleables y con capacidad para convertirse en líderes relevantes en el nuevo entorno digital”. Hay una red, pero va más allá del intercambio de tarjetas. “Un networking vacío, networking de cascarón o networking de postureo no tiene sentido”, valora Miranda.

 

Ecosistema de cambio

 

Quizá por eso no lo llaman red, sino un ecosistema de oportunidades, de cambio, de tránsito. Esto permite que los directivos que históricamente han tenido carreras muy monolíticas –ejerciendo una única profesión, una función y trabajo en un sector y/o compañía-, se den cuenta que, al finalizar DIBEX, pueden tener diferentes actividades y roles. “Es decir, con este programa empiezan a ver que su mochila tiene muchas más herramientas que antes”, resume Miranda.

 

Una versatilidad que sus alumnos están comprobando. Muchos de ellos ejercen como consejeros de compañías, pero con una potente atribución digital que antes no poseían. Otros dirigen uno o dos proyectos paralelos, o combinan su actividad con la docencia o la consultoría, entre otras actividades. Llegan más lejos, o a lugares a los que no podían llegar. Sin olvidar el foco. “El gran objetivo del DIBEX es acelerar la transformación de los directivos en la era digital y eso se consigue gracias a ese ecosistema general de ISDI y a un programa sucinto en duración, pero muy intenso en su ejecución”, resume.

 

En total, DIBEX suma 100 horas repartidas en nueve semanas en las que los directivos se dan cuenta del potencial de las opciones de reinvención profesional que conlleva la transformación. “Implica esfuerzo, pero, sobre todo, implica diversión en un futuro que, lejos de ser distinto, no tiene por qué ser agobiante para los directivos que, además, tienen que liderar la transformación en sus propias compañías”, opina Miranda.

 

Sin error no hay aprendizaje

 

En ISDI en general y en DIBEX en particular se genera un ecosistema en el que los directivos encuentran un entorno de confianza donde poder probar, aprender y equivocarse. “Sin temor a juicios y, sobre todo, con un campo de entrenamiento que luego les permite ser mucho más lanzados, activos y eficientes en su día a día profesional”, describe el director general de ISDI.

 

En el DIBEX pueden dejar el ‘postureo profesional’ fuera y experimentar. Todo pensado para aprender de forma real y 100% aplicable en su carrera. “No necesitan tener las respuestas de todo, pueden dejar de ser su ‘yo profesional’ por un momento y centrarse en su propio aprendizaje, en la consecución de esas respuestas y de ese conocimiento que demandan”, destacan desde ISDI, considerada la primera escuela de negocios nativa digital.

 

De hecho, el DIBEX es un programa que impacta directamente en el 70% de la agenda del directivo. Hablamos de cambios en los modelos de negocio, activación de palancas tecnológicas, toma de decisiones basadas en datos, etc. “Todo esto forma parte de lo que el directivo y la directiva actual tiene o debe tener en su agenda”, comparte el director general de ISDI. El otro 30% son temas relevantes a corto, medio y largo plazo, como tecnologías tipo blockchain, Metaverso, IA o 5G que le aportarán el conocimiento necesario en estos momentos.

 

La clave del éxito está en la pronta aplicación o puesta en marcha de todos los conocimientos aprendidos. En concreto, la metodología del DIBEX incluye una hoja de ruta de transformación que permite volver al directivo o la directiva a su compañía y ejecutar un proyecto en concreto que ha conseguido desarrollar en el DIBEX. El feedback es unánime: “Están contentos y se han dado cuenta que han desarrollado un proceso de transformación que no solo les ha cambiado a nivel profesional, sino también vital”.

 

Fuente: LaVanguardia.com

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